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La Coctelera

Una Estética de la Lectura


En las diversas propuestas para abordar la lectura se buscan explorar los niveles y aspectos del texto estudiado, para dar cuenta de él, casi siempre a través de la producción de un texto expositivo y/o argumentativo. Aún en la propuesta de análisis textual (que sirvió de base para la presente ponencia), donde el crítico francés Roland Barthes propone explorar el plural de cada texto[1], el producto final del análisis se queda también en la escritura de otro texto expositivo - argumentativo.

Si fuéramos fieles a la idea de explorar el plural de que está hecho todo texto, la escritura debería ser así mismo plural: generar textos informativos, expositivos, gráficos, literarios, audiovisuales, etc. En la perspectiva desde la cual asumimos aquí la lectura y la escritura, se busca entablar un diálogo lúdico con cada texto leído, a partir del cual se de una producción cultural, a través de diversos lenguajes, no solo los que tienen que ver con la palabra.

En el campo de la promoción lectora se ofrecen continuamente estrategias para generar actividades antes, durante y después de la lectura. Sin embargo, esta "estandarización" del trabajo lector niega la particularidad de cada texto y la abierta pluralidad que puede ofrecer para generar múltiples escrituras.

La invitación de nuestra propuesta se encamina a sugerir la construcción de una estética de la lectura, desde la cual el texto leído genera su propio juego: las escrituras lingüísticas, gráficas y multimediales se producirán a partir de las temáticas, estructuras e inquietudes provocadas por la singularidad de cada texto.

Este proyecto de intervención pedagógica, aprovecha todo el margen de textos posibles de ser leídos y escritos: rostros, ambientes escolares, vallas publicitarias, literatura, música, pintura, teatro, y montajes en multimedia.


[1] Interpretar un texto no es darle un sentido, sino por el contrario apreciar el plural de que está hecho. (...) Si se quiere estar atento al plural de un texto hay que renunciar a estructurar ese texto en grandes masas, como lo hacían la retórica clásica y la explicación escolar: todo significa sin cesar y varias veces...

Barthes, Roland. S/Z (Análisis textual de Sarrasine -cuento de Balzac-). París, éditions du seuil, 1970. México, Siglo XXI, 1989, p.p. 3 y 8.

ESPACIOS LÚDICOS

ESPACIOS LÚDICOS

MÓDULOS DE TALLERES

JUSTIFICACIÓN

El hombre juega únicamente cuando es hombre

en el pleno sentido de la palabra

y es plenamente hombre únicamente

cuando juega.

FEDERICO SCHILLER

Dentro de las reformas hechas por la Ley General de Educación 115, se amplió el pensum de asignaturas y actividades académicas con el fin de ofrecer una educación integral al niño y al joven colombiano.

Junto al trabajo interdisciplinario entre las diversas áreas del saber, se vio la necesidad de ligar la dimensión lúdica a la cognoscitiva. De esta forma el joven no solo viene al colegio a adquirir conocimientos básicos, sino también tiene la oportunidad de explorar su imaginación y sus sentimientos.

A partir de las investigaciones de Jean Piaget sobre los actos lúdicos y las estructuras de la inteligencia se han aportado múltiples referencias psicológicas para demostrar la influencia decisiva del juego en la configuración cognitiva de la persona y en la exploración del pensamiento. Para el escritor y maestro italiano Gianni Rodari "el imaginar y jugar es también conocer"[1]. En efecto, jugar con las palabras y las creaciones metafóricas de la fantasía artística, significa apoderarse de  las palabras y de las cosas. Pero la imaginación y la fantasía, inherentes al acto estético, son prácticas existenciales necesarias para descifrar el vivir y el sentido del vivir, frente a los descubrimientos de determinadas parcelas de lo real.

La oposición que se ha querido encontrar entre el juego y el pensamiento carece del más mínimo fundamento. Según Juri Lotman el juego representa uno de los medios fundamentales de dominio de las diversas situaciones vitales de aprendizaje de los tipos de conducta. El juego constituye la posibilidad de discernir entre una situación empírica y una situación de ficción; esto determina su significación mágica y una propiedad psicológica-pedagógica de enorme importancia, que ayuda a vencer el horror ante situaciones semejantes y educa la estructura de emociones necesarias para la actividad práctica. En últimas, el juego elabora un modelo particular de realidad y permite conformar y desarrollar la identidad del individuo.

Los talleres que planeamos en la presente propuesta buscan ofrecer estos espacios para la actividad lúdica, como una forma de romper con las rutinas en las cuales vivimos inmersos. Para ello, cada taller ofrecerá un modulo de trabajo distinto, sea en el campo teatral, en el de los títeres o en el literario.

El trabajo a realizar está orientado al juego antes que a la actividad artística formal; aunque de fondo el arte posee una serie de rasgos que lo emparientan con los modelos lúdicos. Este acercamiento a la dimensión estética no pretende formar artistas, sino ofrecer un modesto pero significativo acercamiento a cada una de estas disciplinas artísticas.

OBJETIVO GENERAL

Brindar un espacio para que el niño y el joven exploren su imaginación y su sensibilidad, con el fin de desarrollar la creatividad para la vida cotidiana y estimular el potencial artístico que todo ser humano posee.

Objetivos específicos

CUENTO

Estimular la aptitud narrativa que todos tenemos para la construcción de mundos imaginarios a través de la invención de historias.

NARRACIÓN ORAL

Explorar la palabra como parte de la expresión y de la creatividad del ser humano, rescatando nuestra tradición oral.

SENSIBILIZACIÓN POÉTICA

Ofrecer un espacio para que el joven encuentre en la palabra un elemento para simbolizar sus percepciones, experiencias, ideas y sentimientos, buscando expresarlas más hondamente.

TEATRO

Concientizar al joven de su propio cuerpo y de las posibilidades expresivas y creativas que este le puede brindar, a partir del juego.

TÍTERES

Brindar un espacio donde el joven tenga la oportunidad de elaborar títeres y se pueda ejercitar en su manejo, a partir de una historia creada por ellos mismos.

MÁSCARAS

Despertar la creatividad e imaginación de los niños, utilizando como base su rostro para la construcción de rostros extracotidianos.

POBLACIÓN E IMPACTO DE LA EXPERIENCIA

La población beneficiada en Bogotá son estudiantes de primero a  quinto en primaria y de los grados sexto a undécimo en secundaria (500), a través de la gestión del PILE (Plan Institucional de Lectura), en las instituciones educativas involucradas. En el municipio de Sibaté se han vinculado alrededor de 500 niñas y niños de varios barrios y veredas.

En cada una de  las instituciones oficiales de Bogotá donde laboramos, se está desarrollando la propuesta. Allí  se está aplicando desde hace 6 años. Al momento de aplicar la evaluación de competencias, por parte de Secretaria de Educación Distrital, los resultados mostraron un  mejor nivel de comprensión y análisis de lectura.

Aparte de ver el grado de permanencia de los niños y jóvenes en los clubes de lectura,  la insistencia de las profesoras y directivas  de algunas instituciones educativas para contin

uar los talleres, se comenzó a sistematizar la producción  de los niños y jóvenes publicándolo selecciones de estos escritos inicialmente en la gaceta  oficial del municipio.

RESULTADOS  OBTENIDOS

* Reconocimiento nacional a través del programa Tertulias literarias del Ministerio de Cultura.

* Convenio de apoyo entre nuestro club de lectura y la Alcaldía Municipal, para abrir clubes de lectura en las veredas de Sibaté.

* En las Olimpiadas del Saber, una prueba diseñada en el municipio, el niño ganador fue un integrante de nuestro club de lectura.

* Reproducción de la experiencia a través de los bibliotecarios de varios barrios y veredas del municipio.

* Interés de los docentes, directivas del municipio de Sibaté y entidades de la Secretaría de Educación de Bogotá por conocer nuestra experiencia para socializarla.

* Ponencia en el Encuentro Nacional de Docentes, organizado por la Universidad Pedagógica Nacional.

* La Secretaría de Educación de Bogotá nos donó 100 textos literarios de su programa Libro al viento, para la biblioteca del club de lectura La chiva loca.

* Las profesoras  pasaron  la solicitud para continuar con los talleres en las  diferentes veredas.

* Conformación de un equipo de trabajo con docentes y profesionales de diversas áreas, tanto en Sibaté como en Bogotá.

Líneas de Acción del Club

LINEAS DE ACCIÓN

* Convocatoria a niños y jóvenes para jugar y leer, una o dos veces a la semana, en sus horas libres.

* Conformación de cada club de lectura.

* Realización de talleres de lectura y creación.

* * Exposiciones de trabajos hechos por los integrantes de los clubes.

* Recuperación de la memoria a través de la narración oral, dentro del proyecto Distrital Escuela ciudad escuela.

* Construcción de propuestas interdisciplinarias.

* Talleres para docentes.

* Salidas ecológicas y culturales al entorno y a eventos en Bogotá (Feria Internacional del Libro).

* Tertulias con escritores (Jairo Aníbal Niño, Jotamario y Guillermo Martínez González).

jugando a leer

El hombre juega únicamente cuando es hombre
en el pleno sentido de la palabra
y es plenamente hombre únicamente
cuando juega
FEDERICO SCHILLER

En la educación colombiana tradicional se había concebido la lectura como una actividad muy solemne, en la cual el niño no podía involucrar el juego y la risa. Con los años se ha venido revaluando este concepto y la lectura es ahora una actividad más amena e interesante. Prueba de ello es el impulso dado actualmente a la promoción de la lectura en niños y jóvenes, por parte de instituciones gubernamentales y privadas.

De igual forma, en los últimos años los lineamientos curriculares y las diversas pruebas de
Estado han centrado su enfoque en la comprensión lectora, de una manera interactiva y vivencial. Como confirmación de este hecho, las últimas tendencias pedagógicas han mostrado un interés común por dar una nueva visión a la lectura, en la cual el niño se acerca a ella partiendo de sus vivencias y de su innata inclinación al juego.

Enfocados en esta perspectiva, los talleres realizados buscan hacer de los libros un elemento lúdico, que permita a los niños apropiarse de la lectura y por ende del conocimiento y la creación, de una manera placentera y significativa.

Los niños desde pequeños están inscritos en la cultura de los adultos con su modo de vida son siempre una pauta, un semejante a quien se le teme, se idealiza y de muchas maneras se le respeta. En todo caso, los niños en los múltiples sentidos que sus vidas singulares les procuran, buscan imitar a los adultos, por eso un niño juega y en muchos juegos imita al adulto. Uno de estos juegos es imitar la forma de escritura e intentan leerlo. Por eso los niños comienzan muy tempranamente a leer lo que escriben ellos o lo que encuentran escrito. Claro que lo hacen a su manera, desde su punto de vista. Pero más allá de estas diferencias, los niños están en efecto leyendo y escribiendo, si lo permitimos.

Lo vemos claramente en este ejemplo, donde a los niños se les leyó un cuento. Se les preguntó si les había gustado y se pidió que dibujaran y escribieran lo que mas les gustó. Vemos así que el niño tiene y maneja una escritura y una lectura propia en la edad preescolar. Partiendo de este hecho podemos ir estimulando al niño a la lectura y elaboración de cuentos cortos, ya sea a través de dibujos u oralmente, ya que son los medios con los cuales se expresa. Además, a él le agrada que le narren cuentos y se los dramaticen no solo una vez, si no varias veces.

Lo fundamental aquí es que para el niño la lectura y la escritura es como el juego o el dibujo algo agradable, informal. Es una fuente de expresión, es una vía de identificación con el adulto, es una rama, entre muchas otras, por la cual se acerca a la cultura compleja que lo acoge. Así empieza a escribir y a leer, pero allí no se va a quedar. El niño no es pasivo en sus construcciones .Si está en un medio rico, de manera muy rápida constata que no todos los niños escriben igual y sobre todo que sus garabatos no se parecen a los de los adultos.

La lectura es un trabajo en el cual dialogamos e interactuamos con diversos textos que se nos presentan o elegimos a diario. Como lo sugiere Roland Barthes, no es posible concebir una lectura sin escritura ni una escritura sin lectura *. Lo demás, es un acto mecánico en el cual se reconocen una serie de palabras, que la mayoría de las veces no dicen nada a nuestras vidas. Desde antes de coger la primera hoja para leer, el verdadero lector es quien viene con una pregunta, con un problema a resolver y busca en un texto pistas para su búsqueda de conocimiento.

Para formar hábito lector, no es suficiente con destinar un tiempo para que recorramos visualmente las páginas de un libro. El trabajo de lectura no se da en el simple acercamiento físico entre el lector y el libro. La motivación hacia la lectura y el aprovechamiento de ésta, deben partir de una propuesta en la cual se generen una serie de interrogantes que promuevan un trabajo activo con los textos.

OTRO MODELO DE LECTURA Y ESCRITURA

La época de los dictadores de clase debería acabarse. Todas las teorías y experiencias sobre aprendizaje han demostrado que un simple discurso emitido por el docente, en el aula de clase, no enseña: solo ofrece una serie de informaciones. Sin embargo los docentes de la educación básica, media y aún universitaria, continúan impartiendo sendas cátedras, que aburriendo o embelesando el oído no generan conocimiento.
El aprendizaje no se da en el docente, ya que su único papel es el de motivador y puente entre las ciencias, las artes y los estudiantes. El proceso de aprendizaje se gesta en cada estudiante y en cada grupo escolar, al interactuar con el conocimiento y con su aplicación en la vida real, dentro de un entorno social concreto. Por ello, el docente no puede pretender en ningún momento esperar que de él surja el conocimiento. Su papel real es poner al alcance de los estudiantes, las condiciones de aprendizaje que les permitan descubrir por ellos mismos los conocimientos alcanzados en la cultura humana, experimentar las vivencias de quienes buscan el conocimiento y lo más importante, generar sus propios saberes.

En el área del lenguaje, el aprendizaje se da en la adquisición y perfeccionamiento del código escrito y de los diversos códigos que nos permiten comunicarnos en la sociedad actual. Pero dicho aprendizaje surge únicamente al utilizar estos códigos en la vida cotidiana y no en abstractas tareas escritas, que nada tienen que ver con la vida de los estudiantes. Por ello nuestro punto de partida es ante todo ese múltiple y denso material que atiborra al joven de hoy, a través de los medios masivos de comunicación.

El aprendizaje de la lectura no necesita de la cartilla tradicional, pues el material de lectura rodea y podríamos decir que invade el mundo de niños y jóvenes: avisos publicitarios, etiquetas de los productos del mercado, afiches, palabras en los vehículos, en fin, palabras y palabras puestas en todo medio comunicativo. Nuestra función como docentes es la de mirar con el lente de aumento que nos permite la escuela, todo ese bombardeo comunicativo, en miras a generar una lectura detallada y crítica de los mensajes ofrecidos por la sociedad en que vivimos.

Al escribir y en general al ofrecer diversas posibilidades expresivas, el joven deja de ser ese ¨lector mesa¨, según lo planteaba Silva en De sobremesa*, que no interactúa vitalmente con los textos leídos, para ser ese ¨lector piano¨ que interpreta (como un músico la partitura) y asume con autonomía crítica los mensajes que le rodean. Al generar esta interacción con todos los medios masivos de comunicación, utilizando el periódico escolar, la emisora, el teatro, el vídeo, la multimedia, el Internet, la pintura, la escultura, la publicación de cartillas, libros y en definitiva todo canal comunicativo que permita la expresión y diálogo con sus congéneres, con sus familias, su comunidad y la sociedad actual, nuestros estudiantes irán adquiriendo voz propia, aprendiendo y perfeccionando los diversos códigos que nos exige esta era.

La chiva loca.

A don Alonso Quijano

En una loma de la villa de Sibaté, se supo de una chiva muy criticada en toda la comarca. Resulta que dicha chiva, en lugar de comer, dormir y tener chivitos como todos, se pasaba mañanas, tardes y aún las noches leyendo todos los periódicos, revistas, libros y cuanta cosa fuera leíble.
Después de un tiempo, la mayoría de habitantes de la villa la declararon loca, por ser la única chiva que se la pasaba leyendo y leyendo, en lugar de dedicarse solo a comer, dormir y tener chivitos como todas las demás. Persuadieron a las autoridades de la peligrosidad de este animal y decidieron recluirla en el manicomio del lugar.
Las siguientes generaciones de chivas, vacas, gallinas, perras, gatas y niñas vivieron tranquilas sin ese peligroso virus de la lectura, felices en su ignorancia.

El club de lectura

LA HISTORIA

Un grupo de niñas y niños del barrio San José, en Sibaté, se comenzaron a reunir para jugar y mirar libros a comienzos de 2003. A partir de esta iniciativa de los chicos, hacia mediados de abril dos adultos que habían gestado experiencias de promoción de la lectura en Bogotá, organizaron con los niños un club de lectura.

Luego de varias reuniones en las cuales se jugaba, le leía, se contaban historias y se pintaba, construyeron un cuento llamado La chiva loca.

Les causó tanta gracia y sentido, el cuento como el título, que le pusieron ese nombre al club. De ahí en adelante se dio a conocer la experiencia a nivel local y en agosto se inscribieron en la convocatoria nacional de tertulias literarias, promovida por Fundalectura y el Ministerio de Cultura.

Para sorpresa de todos, inclusive de sus propios integrantes, el 23 de agosto de 2004 fueron escogidos como una de las cien tertulias ganadoras, en acto público encabezado por la ministra de cultura y la directora de Fundalectura.